Advierte Trump que Irán colapsa y prepara nuevas sanciones económicas
ESTADOS UNIDOS. – Donald Trump, afirmó este lunes que Irán “está colapsando”, en Washington, horas antes de que su
ESTADOS UNIDOS. – Donald Trump, afirmó este lunes que Irán “está colapsando”, en Washington, horas antes de que su gobierno anuncie nuevas sanciones económicas contra Teherán, mientras las negociaciones para poner fin al conflicto permanecen estancadas y la tensión entre ambos países continúa.
La declaración de Trump ocurre cuando la guerra entre Estados Unidos e Irán se aproxima a los seis meses sin un acuerdo que permita destrabar las conversaciones de paz. Teherán mantiene cerrado el estratégico estrecho de Ormuz, mientras Washington sostiene un bloqueo naval contra Irán.
A través de su red Truth Social, el mandatario estadounidense publicó: “¡¡¡IRÁN ESTÁ COLAPSANDO COMPLETAMENTE!!!”, con lo que reforzó su postura de que la presión ejercida contra Teherán ha debilitado al país.
La estrategia de Washington ha pasado de las amenazas militares a una mayor presión económica, en un contexto en el que Trump enfrenta repercusiones internas por los efectos económicos del conflicto y la proximidad de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, adelantó que la administración prepara lo que describió como “la mayor ofensiva financiera jamás organizada contra un adversario”, a la que calificó como un “Día D económico”.
Bessent sostuvo que las nuevas medidas forman parte de la presión contra Teherán después de que, según la posición de Washington, Estados Unidos hubiera debilitado las capacidades militares iraníes, destruido casi la totalidad de sus fábricas militares y afectado su programa nuclear. El funcionario tiene previsto explicar los detalles del nuevo paquete de sanciones.
La reacción de Irán fue de rechazo. El vicecanciller iraní, Kazem Gharibabadi, cuestionó el argumento estadounidense y afirmó que el discurso de Washington no coincide con sus acciones.
“el relato no encaja”, declaró el funcionario iraní, quien también cuestionó que Estados Unidos hable de una victoria mientras prepara una nueva ofensiva económica contra Teherán.
Gharibabadi señaló: “Ustedes dicen que el poder militar de Irán ha sido ‘desmantelado’, que el 100% de sus fábricas militares han sido ‘destruidas’ y que su programa nuclear ha sido ‘enterrado'”.
El vicecanciller añadió que, pese a esas afirmaciones, Estados Unidos requiere movilizar “todas las instituciones y poderes” para continuar con su presión contra Irán. “¿Es esto una victoria o el reconocimiento de la derrota de Estados Unidos?”, cuestionó.
La cancillería iraní también advirtió a los países que eviten participar en la campaña económica estadounidense y sostuvo que quienes decidan respaldarla tendrán que enfrentar “sus propias consecuencias”.
Se desploma la moneda iraní
La presión económica también se refleja en el comportamiento de la moneda iraní. El rial alcanzó un mínimo histórico y llegó a cotizarse en el mercado negro por encima de 2 millones de riales por dólar, frente a 1.65 millones registrados antes del inicio de la guerra.
El gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, restó importancia a la depreciación y la calificó como un efecto “temporal”, además de atribuir el movimiento principalmente a la “propaganda política estadounidense”.
La economía iraní enfrenta además una fuerte reducción de sus exportaciones de petróleo a causa del bloqueo naval estadounidense. De acuerdo con la consultora Kpler, los envíos de crudo a través del estrecho de Ormuz pasaron de 2 millones de barriles diarios antes de la guerra a 0.4 millones a mediados de agosto.
El estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los principales puntos de tensión. Su reapertura es una prioridad para Washington, mientras Teherán condiciona cualquier apertura al levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos, la eliminación de las sanciones petroleras y el descongelamiento de activos iraníes en el extranjero.
Con las negociaciones de paz estancadas y Estados Unidos dispuesto a incrementar la presión financiera, el conflicto entre Washington y Teherán mantiene abierto uno de sus principales frentes: el económico, mientras el control del estrecho de Ormuz continúa como uno de los puntos centrales de la disputa.
Foto: Cortesía


















