CIUDAD DE MÉXICO. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este miércoles en Ciudad de México que la reunión prevista con la llamada zar antidrogas de Estados Unidos quedó pospuesta, aunque se mantendrá el encuentro con autoridades estadounidenses vinculadas a temas de seguridad. La mandataria federal informó el ajuste en la agenda bilateral en medio de la cooperación entre ambos países para fortalecer acciones contra el crimen organizado y atender temas relacionados con el combate al narcotráfico.
Durante su conferencia, Sheinbaum explicó que el cambio únicamente afectó el encuentro con Sara Carter, titular de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, quien tenía prevista una visita oficial a territorio mexicano. Sin embargo, aclaró que el resto de las reuniones programadas con representantes estadounidenses de seguridad continúan sin modificaciones.
La Presidenta sostuvo que la coordinación con Estados Unidos permanece activa y forma parte de una estrategia de colaboración bilateral que busca enfrentar problemas de seguridad compartidos entre ambas naciones. En semanas recientes, ambos gobiernos han fortalecido el intercambio institucional en asuntos relacionados con el tráfico de drogas, la violencia criminal y el control del flujo de armas.
Sheinbaum había adelantado días atrás la llegada de funcionarios estadounidenses a México tras la conversación telefónica que sostuvo con el presidente estadounidense Donald Trump, donde ambos mandatarios abordaron temas de seguridad y comercio, además de ratificar la intención de mantener comunicación permanente entre los dos gobiernos.
La administración federal mexicana también ha insistido en que cualquier esquema de cooperación internacional debe respetar plenamente la soberanía nacional. Bajo esa línea, la mandataria ha reiterado en distintas ocasiones que cada país debe actuar dentro de su territorio y mantener mecanismos de coordinación institucional para enfrentar desafíos comunes.
Uno de los objetivos centrales en las conversaciones con autoridades estadounidenses consiste en reforzar acciones preventivas relacionadas con el consumo de drogas y limitar el ingreso ilegal de armamento hacia México, dos factores que el gobierno federal considera fundamentales para reducir los niveles de violencia vinculados con organizaciones criminales.
El ajuste en la agenda ocurre en un contexto de tensión bilateral derivado de investigaciones y señalamientos realizados desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos entre actores políticos mexicanos y estructuras del crimen organizado. Aun con ese escenario, ambos gobiernos mantienen abiertos los canales diplomáticos y de seguridad.
La Presidenta ha insistido en que la relación con Estados Unidos debe sostenerse bajo principios de colaboración, respeto mutuo y responsabilidad compartida para enfrentar fenómenos transnacionales como el narcotráfico, el tráfico ilegal de armas y el fortalecimiento de grupos criminales que operan en ambos lados de la frontera.
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