El papa León XIV afirmó que la violencia contra las mujeres le genera “gran sufrimiento”, al responder una carta publicada en la revista Piazza San Pietro en el marco del Día Internacional de la Mujer, conmemorado el 8 de marzo.
La misiva fue enviada por una lectora identificada como Giovanna, residente de Roma, quien expresó su preocupación por los feminicidios y por la violencia que enfrentan muchas mujeres en relaciones de pareja. En su carta, la mujer relató que se considera “afortunada” de vivir con un esposo que la ama y respeta, pero señaló que observa con tristeza los casos en los que la vida en pareja se convierte en una “trampa mortal” debido a una cultura de posesión.
Ante esta reflexión, el pontífice respondió: “Usted plantea un gran problema que para mí siempre es motivo de gran sufrimiento: la violencia en las relaciones, y en particular la violencia contra las mujeres”.
El líder de la Iglesia Católica destacó que, en un contexto social marcado por diversas formas de violencia, es necesario valorar lo que denominó el “genio de las mujeres”, concepto promovido por Juan Pablo II para referirse al papel de las mujeres como impulsoras de una cultura de cuidado y fraternidad.
“En un mundo a menudo dominado también por un pensamiento violento, habría que apoyar aún más el genio femenino, protagonistas y creadoras de una cultura del cuidado y la fraternidad indispensable para dar futuro y dignidad a toda la humanidad”, subrayó.
León XIV también advirtió que los valores representados por las mujeres —como la fe, la libertad, la igualdad, la esperanza y la solidaridad— enfrentan una mentalidad que fomenta el egoísmo, los prejuicios y la voluntad de dominio en las relaciones humanas.
El pontífice recordó que ya había denunciado los feminicidios en junio de 2025, y sostuvo que “la violencia, cualquier violencia, es la frontera que separa la civilización de la barbarie”.
Asimismo, exhortó a no minimizar los actos de agresión y a denunciar cualquier forma de violencia. “Nunca hay que subestimar un acto de violencia y no debemos tener miedo de denunciarla, incluso cuando existe un clima que intenta justificarla o minimizar responsabilidades”, afirmó.
En su respuesta, el papa respaldó la propuesta de la lectora sobre fortalecer una alianza educativa entre la Iglesia y las escuelas para promover el respeto entre los jóvenes. Señaló que las familias, las instituciones educativas, las parroquias y las organizaciones sociales deben trabajar conjuntamente para prevenir la violencia contra las mujeres.
El pontífice también recordó que el 25 de noviembre de 2025, durante el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, insistió en que la formación de las nuevas generaciones es clave para frenar este problema.
“Hay que empezar por abrir el corazón de todos para decir que cada persona es un ser humano que merece respeto, esa dignidad para hombres y mujeres, para todos”, concluyó.


















