ZACATECAS, ZAC. – Comerciantes establecidos y ambulantes que trabajan en los alrededores de la avenida Quebradilla, en la capital de Zacatecas, reportaron una disminución en sus ventas debido a las obras que realiza la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas para sustituir tuberías en la zona. Los trabajos, que buscan renovar una línea de conducción de agua potable, han provocado problemas de movilidad, polvo constante y falta de estacionamiento, factores que afectan directamente la llegada de clientes a los negocios.
Desde que comenzaron las labores de reparación, los comerciantes señalaron que la actividad comercial se ha complicado. La obra implica excavaciones en la vialidad, lo que ha reducido los espacios disponibles para estacionarse y ha vuelto más lento el tránsito vehicular. Estas condiciones, explicaron, han provocado que muchas personas prefieran evitar la zona o simplemente no detenerse a comprar.
Además de la reducción en el flujo de clientes, quienes venden alimentos o productos en la vía pública enfrentan otro problema: el polvo que se levanta con los trabajos. Este factor, afirmaron, representa un riesgo para la higiene de los alimentos y obliga en ocasiones a detener la actividad por momentos mientras continúan las labores de la obra.
Magdalena y Fátima, comerciantes ambulantes que llevan más de seis meses instaladas en la avenida, describieron el impacto que la situación ha tenido en su economía diaria. Según explicaron, las condiciones de la obra no solo dificultan la venta, sino que también generan incertidumbre sobre cuánto tiempo más permanecerán las afectaciones.
“hay mucho polvo y por ratos dejan de trabajar por lo que no se ven avances. Y la verdad si han bajado las ventas, más que nada por el estacionamiento porque siempre piden para llevar y no hay dónde pararse”, comentaron las vendedoras, al referirse a las dificultades que enfrentan sus clientes para detenerse en la zona.
Las comerciantes también señalaron que el tránsito lento desincentiva a quienes normalmente pasan por el lugar y se detienen para comprar alimentos o bebidas. En muchos casos, los automovilistas prefieren continuar su camino para evitar la congestión generada por la obra.
Las reparaciones que se realizan en la avenida Quebradilla consisten en la sustitución de un antiguo tubo de asbesto por una tubería de PVC de mayor tamaño. De acuerdo con la información difundida sobre el proyecto, esta infraestructura forma parte de una red que abastece de agua potable a entre 14 y 15 colonias y barrios de la ciudad, incluido el Centro Histórico de Zacatecas.
Aunque los comerciantes reconocen la importancia de mejorar el sistema de agua potable, también expresaron preocupación por la duración de los trabajos y por los daños que podrían quedar en la vialidad una vez concluidas las reparaciones. Algunos temen que el pavimento resulte afectado o que la calle tarde en recuperar sus condiciones normales.
A estas inquietudes se suma otro problema que, según indicaron, también se ha presentado durante las labores: la falta de agua en algunos momentos, lo que complica las actividades cotidianas de los negocios, especialmente aquellos dedicados a la preparación de alimentos.
Los vendedores coincidieron en que la paciencia se ha vuelto la única opción mientras concluyen los trabajos. Sin embargo, pidieron que la obra avance con mayor rapidez y que las autoridades garanticen una reparación adecuada de la calle, ya que, según recordaron, no es la primera ocasión en que se interviene la red de tuberías en esa zona.
De acuerdo con su experiencia, cada intervención ha dejado afectaciones similares tanto en el pavimento como en los comercios cercanos. Por ello, esperan que esta vez las labores concluyan de manera eficiente y con resultados duraderos, para evitar nuevas excavaciones que vuelvan a impactar la actividad económica del lugar.

Foto: Karen García


















