Desata Trump furia global tras anunciar control total de Venezuela
CIUDAD DE MÉXICO.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó sobre la grave fractura al derecho internacional que
CIUDAD DE MÉXICO.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó sobre la grave fractura al derecho internacional que representa la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela.
El secretario general del organismo, António Guterres, calificó la operación ejecutada esta madrugada como un acto unilateral que vulnera los principios de autodeterminación, postura que surgió poco después de que el presidente Donald Trump confirmara la captura de Nicolás Maduro y la intención de Washington de administrar el territorio y apropiarse de sus recursos naturales sin el aval del Consejo de Seguridad.
La alarma diplomática se encendió con mayor fuerza cerca de las 10 de la mañana, cuando el mandatario estadounidense justificó la ocupación bajo una lógica que despoja a la nación sudamericana de su principal activo económico.
Desde Florida, Trump fue explícito sobre el destino de las reservas de crudo bajo el mando del ejército norteamericano. “Nos quedamos con el petróleo, el petróleo es nuestro”, declaró.
Esta afirmación confirmó los temores de la comunidad global sobre el carácter confiscatorio de la intervención, la cual desplaza el argumento de la restitución democrática por el control directo de la riqueza nacional.
Reacciones en el mundo
Varios gobiernos y organizaciones internacionales han expresado su rechazo frontal a la acción militar, por lo que llamaron a una resolución pacífica y respetuosa del derecho internacional.
Tal fue el caso del gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, que condenó la intervención al señalar que contraviene la Carta de las Naciones Unidas y que la solución al conflicto debe ser diplomática.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó el anuncio como un acto de pillaje que vulnera la autodeterminación de los pueblos. A través de un comunicado oficial, Bogotá advirtió que esta postura valida la ley del más fuerte.
“América Latina no puede permitir que se violen las soberanías por ambición de recursos”, se leyó en la misiva diplomática.
En sintonía, el gobierno de Brasil, liderado por Luiz Inácio Lula da Silva, condenó la visión colonialista expuesta por la Casa Blanca y exigió respeto a la integridad territorial venezolana.
El régimen de Cuba emitió declaraciones incendiarias donde acusó a Washington de ejecutar un robo descarado. El presidente Miguel Díaz-Canel describió la operación como un “ataque criminal” y exigió una respuesta internacional urgente ante lo que llamó “terrorismo de Estado”.
Los gobiernos de Chile y España se pronunciaron por la búsqueda de soluciones pacíficas y el respeto a la legalidad internacional, ofreciendo incluso apoyo diplomático para negociaciones.
Europa mostró una postura más fracturada pero crítica respecto al manejo de los recursos. Si bien algunos líderes guardaron silencio sobre la captura de Maduro, la Unión Europea manifestó su preocupación por las palabras de Trump sobre el crudo.
Países como Rusia, China e Irán condenaron la acción militar, calificándola de violación a la soberanía venezolana y de un acto de agresión que podría desestabilizar la región.
El primer ministro británico Keir Starmer señaló que el Reino Unido no participó en la operación y llamó a la calma.
Voceros desde Bruselas indicaron que el objetivo de cualquier intervención debió centrarse en la restitución democrática y no en el lucro económico.
Advirtieron que confiscar la riqueza nacional venezolana contraviene el derecho internacional y complica la legitimidad de la operación ante los ojos del mundo.
Los que apoyan la invasión
Sin embargo, no todas las respuestas fueron de rechazo, ya que algunos líderes y sectores políticos celebraron la captura de Maduro , como fue el presidente de Argentina, Javier Milei, quien afirmó que la operación significa un avance hacia la libertad y un cambio para la región.
Asimismo, figuras opositoras como María Corina Machado calificaron la captura como un momento histórico que abre la puerta para un nuevo comienzo democrático en Venezuela.
La respuesta internacional refleja una profunda división. Por un lado, gobiernos que consideran que la acción de Estados Unidos pone en riesgo la estabilidad y el principio de soberanía estatal; por otro, voces que ven en este hecho una oportunidad para una transición política en Venezuela.
La situación continúa con su evolución y se espera que en los próximos días se intensifiquen las consultas en instituciones como el Consejo de Seguridad de la ONU, así como las manifestaciones públicas de gobiernos, organizaciones regionales y movimientos sociales tanto a favor como en contra de la intervención estadounidense.
La ONU insistió en su comunicado que esta acción sienta un “precedente peligroso” que podría desestabilizar la paz mundial si se normaliza la invasión para el control de recursos.


















