Revelan caso sobre donante con esperma portador de gen cancerígeno
COPENHAGUE, DIN. – Autoridades médicas europeas descubrieron que un donante de esperma portador de una mutación genética asociada con
COPENHAGUE, DIN. – Autoridades médicas europeas descubrieron que un donante de esperma portador de una mutación genética asociada con un riesgo extremadamente alto de cáncer concibió al menos 197 niños en catorce países, después de que sus muestras circularon por más de 17 años en distintos tratamientos de fertilidad sin que existiera un control uniforme que detectara la anomalía. El caso salió a la luz en diciembre de 2025 y provocó una fuerte reacción de instituciones sanitarias, especialistas y familias afectadas.
El donante, identificado públicamente solo con un alias y registrado durante su etapa como estudiante, formó parte de un programa de donación que avaló sus muestras desde 2005. En ese año, las evaluaciones médicas excluían estudios de secuenciación completa, por lo que no se advirtió que portaba una mutación en el gen TP53, pieza clave en la supresión de tumores y cuya alteración origina el síndrome de Li-Fraumeni. Esta condición otorga a quien la porta hasta 90% de probabilidad de desarrollar cáncer a lo largo de su vida.
Médicos involucrados en la investigación explicaron que hasta 20% de los espermatozoides del donante contenían la variante peligrosa, lo que permitió que decenas de niños heredaran la mutación en todas sus células. En varios países ya se confirmaron diagnósticos relacionados y, en algunos casos, la aparición de tumores infantiles agresivos. De acuerdo con especialistas, al menos diez niños desarrollaron algún tipo de cáncer, mientras que uno de ellos enfrenta una enfermedad especialmente grave.
En España, Bélgica, Alemania y otros países europeos se utilizaron sus muestras en diversas clínicas. Solo en territorio español nacieron alrededor de 35 niños vinculados genéticamente al mismo donante. Algunos dieron positivo a la mutación y se mantienen en vigilancia estricta para detectar cualquier signo temprano de tumores. Familias afectadas señalaron que la información les llegó de manera fragmentada y que el riesgo hereditario se confirmó años después de los nacimientos.
Expertos en genética y medicina reproductiva subrayaron que la falta de un criterio común en Europa permitió que el uso del esperma se extendiera más allá de lo recomendable. Mientras algunos países establecen un límite de seis familias por donante, otros permiten hasta 12 familias o un número distinto de nacimientos, lo que genera vacíos legales que amplifican este tipo de riesgos.
La dimensión del caso impulsó a médicos y organismos especializados a revisar de inmediato los protocolos de selección y seguimiento de donantes, así como a valorar la incorporación obligatoria de técnicas de secuenciación genómica completa. La intención, explicaron, es evitar que mutaciones graves se transmitan de manera inadvertida en programas de fertilidad y cerrar los vacíos regulatorios que permitieron esta situación.
“Tenemos niños que ya han desarrollado dos tipos de cáncer y algunos de ellos ya han muerto a una edad muy temprana,” advirtió una investigadora involucrada, al recalcar la urgencia de establecer controles más estrictos para proteger a las familias.
En distintos países se recomendó a quienes se concibieron con el material genético del donante que realicen exámenes periódicos de alta sensibilidad, incluidos estudios de imagen de cuerpo completo, para identificar signos de tumores en fases iniciales. La expectativa científica apunta a que varios de los menores con la variante desarrollen algún tipo de cáncer durante su vida, por lo que las acciones de vigilancia pretenden reducir riesgos y ofrecer tratamientos tempranos.
Foto: cortesía


















