Entrena Venezuela a civiles ante lo que califica como amenaza militar de EE.UU.
CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente venezolano Nicolás Maduro ordenó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) desplegara entrenamientos militares
CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente venezolano Nicolás Maduro ordenó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) desplegara entrenamientos militares en barrios populares del país, involucrando ciudadanos en tácticas militares y manejo de armas, como respuesta directa a lo que llamó un incremento de la amenaza de Estados Unidos hacia la soberanía venezolana.
En la iniciativa participaron militares, milicianos, habitantes de comunidades populares y dirigentes del chavismo.
En los últimos días, la tensión entre Caracas y Washington se intensificó con denuncias mutuas sobre despliegues navales, operativos antinarcóticos agresivos y discursos de amenaza que han llevado al gobierno venezolano a promover una estrategia de “Resistencia Activa Prolongada”.
Ante lo que considera señales de un posible conflicto o intervención, el Ejecutivo decidió que los barrios populares deben recibir entrenamiento militar directo, trasladando soldados y armamento a esas zonas, y organizando civiles para fortalecer la milicia.

Maduro denunció que “Mil 200 misiles estadounidenses apuntan a Venezuela” y afirmó que unas “4 mil 200 tropas estadounidenses” estarían listas para invadir el país, usando el narcotráfico como pretexto para una intervención militar.
A ello sumó declaraciones según las cuales esa presión es “la mayor amenaza para el Caribe en los últimos cien años”, comparándola con la crisis de los misiles de 1962.
El plan de entrenamientos en barrios populares incluye la instrucción en tácticas de defensa, manejo de armas de bajo calibre y coordinación con unidades militares formales.
También se han creado nuevas Unidades Comunales de Milicias —se afirma que suman 5 mil 300—, aunque analistas señalan que la cifra probable de combatientes activos es mucho menor.
Estados Unidos, por su parte, mantiene que su despliegue militar en el sur del Caribe persigue objetivos narcóticos y de seguridad regional, y no pretende cambio de régimen ni invasión.

Sin embargo, Caracas rechaza esas explicaciones y asegura que la presencia naval, de portaaviones, submarinos o destructores cerca de sus aguas constituye una agresión.
Maduro advirtió que si Venezuela es atacada, declarará movilización nacional y que la milicia y los ciudadanos comunes responderán con fuerza. “En el frente de esta presión militar máxima… hemos declarado máxima preparación para la defensa de Venezuela”, sostuvo.
Este movimiento de entrenar civiles y milicianos no es nuevo en la historia venezolana, pero su escala reciente, con movilización en barrios y la promesa de involucrar a quienes tradicionalmente han estado fuera de la esfera militar, refleja un salto en la estrategia estatal hacia una defensa más integrada con la población.
Expertos advierten que esto podría generar tensiones internas —por ejemplo, sobre derechos civiles, uso de armas en comunidades vulnerables o la militarización del espacio ciudadano—, así como aumentar el riesgo de confrontaciones accidentales si se interpreta como amenaza real por el otro lado.
Por ahora no hay confirmación independiente del número exacto de civiles entrenados, del armamento entregado ni de las zonas específicas donde ocurrieron todos los entrenamientos, más allá de testimonios oficiales y reportes estatales.
Queda en la incertidumbre si esta estrategia terminará con las tensiones, si reduciría el riesgo de un incidente militar mayor, o bien lo agravaría.
Fotos: Cortesía


















