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Devastadora ola de despidos por inteligencia artificial en oficinas de E.E.U.U.

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  • marzo 10, 2026
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Devastadora ola de despidos por inteligencia artificial en oficinas de E.E.U.U.

ESTADOS UNIDOS. – La creciente adopción de inteligencia artificial en empresas de Estados Unidos amenaza con provocar una ola masiva de despidos en empleos de oficina durante los próximos meses, advirtió el empresario y ex candidato presidencial Andrew Yang en un análisis publicado el 10 de marzo de 2026. Según el autor, la automatización de tareas profesionales ya comenzó a reemplazar funciones en áreas como programación, finanzas, marketing y análisis, lo que podría dejar sin trabajo a millones de empleados administrativos en todo el país.

Yang explicó que el avance acelerado de herramientas de inteligencia artificial transformó tareas que antes requerían horas o días de trabajo humano en procesos que ahora pueden resolverse en cuestión de minutos. El fenómeno no solo afecta actividades técnicas o repetitivas, sino también funciones intelectuales que tradicionalmente se consideraban seguras dentro del mercado laboral.

El autor relata experiencias recientes que reflejan la rapidez de esta transición tecnológica. Señala que incluso trabajos especializados pueden ser ejecutados con gran eficiencia por sistemas automatizados. En un ejemplo cercano, mencionó cómo una herramienta de inteligencia artificial logró desarrollar una página web en pocos minutos, una labor que anteriormente tomaba varios días a un diseñador o a una empresa especializada.

Este proceso, advierte, abre la puerta a una profunda reconfiguración del empleo en oficinas. Muchas funciones consisten esencialmente en procesar información, elaborar reportes y apoyar la toma de decisiones. Sin embargo, los sistemas de inteligencia artificial ya comienzan a asumir estas tareas completas, desde el análisis de datos hasta la elaboración de informes e incluso recomendaciones finales.

La consecuencia inmediata sería una reducción drástica en la cantidad de trabajadores necesarios para operar empresas modernas. El propio Yang advierte que “Esta ola de automatización dejará en la calle a millones de trabajadores de oficina en los próximos 12 a 18 meses”, al considerar que las compañías comenzarán a optimizar sus estructuras laborales para mantenerse competitivas.

El efecto, asegura, podría expandirse rápidamente por toda la economía. Cuando una empresa reduzca su plantilla mediante el uso de inteligencia artificial, otras organizaciones se verán presionadas a hacer lo mismo para no quedar en desventaja. La lógica del mercado bursátil también influye en esta dinámica, ya que las compañías suelen recibir recompensas financieras cuando reducen costos laborales.

En ese contexto, Yang citó la opinión de un inversionista que sintetiza la tendencia empresarial: “Vende todo lo que consista en personas sentadas en un escritorio mirando una computadora”. Esta frase resume el temor de que muchas profesiones vinculadas al trabajo frente a una pantalla queden expuestas a la automatización.

Ante la magnitud del fenómeno, el analista incluso acuñó un término provocador para describir la transformación que se aproxima: “The Fuckening”, expresión con la que alude a una gran ola de despidos impulsada por la inteligencia artificial.

El impacto potencial no se limitaría a algunos sectores aislados. Yang sostiene que millones de empleados administrativos podrían enfrentar despidos a medida que las empresas sustituyan procesos humanos por sistemas automatizados. En Estados Unidos existen alrededor de 70 millones de trabajadores de oficina, y el autor estima que esta cifra podría reducirse entre un 20% y un 50% en los próximos años.

Los mandos intermedios serían particularmente vulnerables, debido a que muchas de sus tareas consisten en coordinar información o supervisar procesos que ahora pueden realizar algoritmos. El resultado sería una reducción significativa de puestos en áreas como centros de atención telefónica, marketing, programación, análisis financiero o consultoría.

Incluso ejecutivos de empresas tecnológicas reconocen que ya comenzaron los recortes. Según Yang, el director ejecutivo de una compañía tecnológica que cotiza en bolsa le explicó: “Estamos despidiendo al 15 % de los trabajadores en este momento. Probablemente despidamos a otro 20 % dentro de dos años. Y luego a otro 20 % dos años más tarde. Después de eso, ¿quién sabe?”.

El fenómeno también podría generar consecuencias económicas y sociales más amplias. La pérdida de empleos bien remunerados provocaría un aumento en las quiebras personales, dificultades para pagar hipotecas y una presión financiera creciente para millones de familias.

A su vez, los efectos se extenderían a otros negocios locales. Si menos personas acuden a oficinas, disminuiría la demanda de servicios vinculados a esa dinámica laboral, desde lavanderías hasta peluquerías o servicios para mascotas.

Otro sector que podría verse afectado es el educativo. Yang advierte que cada vez menos graduados universitarios logran encontrar empleo en su campo profesional, lo que podría aumentar el subempleo entre jóvenes y poner en duda el valor económico de ciertos títulos académicos.

El cambio tecnológico también impactaría la vida urbana. Distritos financieros y complejos corporativos podrían perder actividad si el trabajo de oficina disminuye de forma significativa. Ciudades con grandes concentraciones de edificios empresariales, como Nueva York, Chicago, Los Ángeles o San Francisco, enfrentarían nuevos retos económicos si la demanda de espacios de trabajo se reduce.

Más allá de los efectos laborales y económicos, el autor anticipa una transformación social profunda. La promesa tradicional de estudiar, obtener un buen empleo y asegurar estabilidad financiera podría debilitarse en un escenario donde la inteligencia artificial asuma cada vez más funciones profesionales.

Yang advierte que el malestar social podría intensificarse si millones de personas sienten que pierden oportunidades laborales frente a tecnologías que concentran la riqueza en pocas manos. En ese contexto, concluye con una advertencia directa para quienes trabajan en profesiones digitales: “Reduce tus gastos y toma medidas preventivas, porque habrá mucha gente que perderá su trabajo y tú podrías ser fácilmente uno de ellos”.

Foto: Cortesía

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