CIUDAD DE MÉXICO. – La inflación en México volvió a colocarse por encima del rango objetivo del banco central durante febrero, luego de que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento mensual de 0.50% y una tasa anual de 4.02%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) este lunes nueve de marzo de 2026. El dato situó nuevamente el indicador fuera del margen establecido por el Banco de México (Banxico), tras varios meses dentro del objetivo.
De acuerdo con el reporte oficial del organismo estadístico, el incremento anual representó una aceleración frente al nivel observado en enero y significó el registro más alto desde junio de 2025, cuando la inflación alcanzó 4.32%. Con este resultado, la variación de precios se ubicó por encima del rango objetivo del banco central, fijado en 3% con un margen de variación de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
El Inegi detalló que el indicador general de precios registró un incremento mensual de 0.50%, lo que impulsó el resultado anual a 4.02%. En su comunicado, el organismo precisó: “En febrero de 2026, el INPC presentó un nivel de 144.307: aumentó 0.50% respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 4.02 por ciento”.
Este repunte rompió una racha de siete meses en los que la inflación permaneció dentro del rango de variabilidad del Banco de México. El alza se explicó, en parte, por incrementos en algunos alimentos y servicios, así como por ajustes fiscales que entraron en vigor al inicio del año y afectaron los precios de ciertos productos. Entre ellos destacan los cigarros y las bebidas azucaradas como refrescos, jugos y otras bebidas similares, así como versiones denominadas “light” o “cero”.
Las autoridades monetarias han señalado que el impacto de esos cambios fiscales podría ser transitorio. De acuerdo con las minutas de la última reunión del banco central, el efecto inflacionario de estas medidas fue considerado “reducido y focalizado”, aunque reconocieron que podría presionar los precios durante los primeros meses del año.
Dentro del reporte del Inegi, el componente subyacente —que excluye los productos con mayor volatilidad, como alimentos frescos y energéticos— mostró una mayor presión. Este indicador alcanzó una variación anual de 4.50%, lo que refleja aumentos importantes tanto en mercancías como en servicios. En particular, los precios de mercancías avanzaron 4.55%, mientras que los servicios reportaron un incremento de 4.65% en comparación anual.
En contraste, la inflación no subyacente —que incluye productos agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno— se ubicó en 2.44% anual durante febrero. Dentro de este grupo, los precios agropecuarios registraron un aumento de 4.50%, mientras que los energéticos y tarifas gubernamentales crecieron 0.89%.
El comportamiento de algunos alimentos también influyó en la presión inflacionaria. Productos agrícolas como jitomate, papa, limón y tomate verde registraron incrementos relevantes durante el mes, al igual que algunos servicios de alimentos preparados en establecimientos como fondas, torterías o restaurantes.
Pese a este repunte en los precios, algunos productos mostraron reducciones que moderaron parcialmente el impacto en el índice general. Entre ellos se encontraron el gas doméstico LP, el huevo, el pollo, la cebolla y la carne de cerdo, que registraron disminuciones en su precio durante el mes.
En el contexto de política monetaria, el Banco de México mantiene actualmente su tasa de referencia en 7%. Analistas prevén que la autoridad monetaria mantenga cautela en sus próximas decisiones, pues el reciente comportamiento de la inflación podría influir en la trayectoria de las tasas de interés en los próximos meses.
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