Rechaza España amenazas de EE.UU. y niega complicidad en guerra
MADRID, ESP. – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió este miércoles desde Madrid a las amenazas lanzadas por
MADRID, ESP. – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió este miércoles desde Madrid a las amenazas lanzadas por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de que España rechazó respaldar un eventual ataque militar contra Irán y negó el uso de bases en su territorio para esa operación. El mandatario español dejó claro que su país no participará en acciones bélicas que, a su juicio, pondrían en riesgo la estabilidad internacional.
En un mensaje institucional, Sánchez defendió la postura de su administración y recordó que la política exterior española se rige por el respeto al derecho internacional y la búsqueda de soluciones diplomáticas. Subrayó que la negativa a colaborar con una ofensiva no responde a cálculos políticos coyunturales, sino a principios firmes que han guiado históricamente la posición del país frente a conflictos armados.
El presidente sostuvo que España no cederá ante presiones externas ni ante posibles represalias económicas o comerciales. En ese contexto, pronunció una de las frases más contundentes de su intervención: “No vamos a ser cómplices de algo malo para el mundo solo por miedo a las represalias,”. Con esa declaración, marcó distancia frente a cualquier estrategia que implique una escalada militar en Medio Oriente.
Sánchez evocó precedentes de intervenciones internacionales que, lejos de resolver disputas, profundizaron la inestabilidad regional y generaron consecuencias prolongadas para la seguridad global. Señaló que las lecciones del pasado obligan a actuar con prudencia y a privilegiar el diálogo como vía para desactivar tensiones. Reiteró que la comunidad internacional debe apostar por canales diplomáticos antes que por acciones armadas que puedan derivar en un conflicto de mayores dimensiones.
Asimismo, afirmó que la posición española se encuentra alineada con los principios fundacionales de la Unión Europea y con la Carta de las Naciones Unidas, instrumentos que promueven la resolución pacífica de controversias y la cooperación entre Estados. Para el jefe del Ejecutivo, cualquier acción fuera de ese marco representaría un retroceso en los esfuerzos multilaterales por mantener la paz.
El mandatario también reconoció que un escenario de confrontación podría tener efectos económicos globales, desde la volatilidad en los mercados energéticos hasta alteraciones en el comercio internacional. No obstante, aseguró que el Gobierno se mantiene atento y preparado para aplicar medidas que protejan a la población y a los sectores productivos ante eventuales impactos derivados de la crisis.
La postura de España abrió un nuevo capítulo en la relación con Washington, al situar a Madrid en una posición de firmeza frente a la presión estadounidense. Sánchez insistió en que la soberanía nacional y el compromiso con la paz no están sujetos a negociación, incluso cuando el costo diplomático pueda resultar elevado.
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