Se unen veterinarios zacatecanos a paro nacional
Zacatecas, Zacatecas.- Veterinarios de Zacatecas se unieron por segundo año consecutivo al paro nacional para recordar el asesinato del
Zacatecas, Zacatecas.- Veterinarios de Zacatecas se unieron por segundo año consecutivo al paro nacional para recordar el asesinato del médico Héctor Hernández Cañas a manos de los dueños inconformes por el fallecimiento de una perrita, por lo que mediante distintas movilizaciones se busca exigir seguridad y justicia para el gremio ante amenazas y acoso que padecen regularmente, al grado de cerrar clínicas y consultorios.
Un grupo cercano a los 30 médicos fueron los que atendieron el llamado en Zacatecas, para reunirse en el Congreso local, rendir un minuto de silencio y emprender la marcha hacia Palacio de Gobierno, en un trayecto corto pero con un mensaje contundente en cuanto a la exigencia de paz y seguridad para realizar su labor sin amenazas a su integridad.
“El acoso en redes sociales, el hacer mal al médico veterinario pues nos está aquejando a todos. Últimamente es algo horrible que primero se ponen a aventar la piedra y después vamos a preguntar quién fue. Y así pasa. Desgraciadamente nosotros estamos tan expuestos a esto que no nos podemos defender de manera que quisiéramos”, comentó el médico veterinario Víctor Manuel Castro.
Además de este acoso que padece el gremio debido a su trabajo en consultorios y clínicas, reconocieron que la presencia del crimen organizado en las zonas rurales también ha complicado su trabajo con grandes especies, ante la amenaza y el miedo que representa esta situación en la entidad. “De que hay una afectación a nivel campo, a nivel grandes especies, es horrible. Es algo que no tenemos, ni imaginamos la magnitud en que está afectado. No podemos trabajar como lo queremos hacer porque no podemos. No se puede trabajar. Yo no me meto por ahí. Yo hago mi trabajo y hasta ahí, sin juzgarlo”, comentó el veterinario.
Ante los medios, los veterinarios pidieron a las familias zacatecanas su comprensión en cuanto a la labor que desempeñan, además de pedir que sean éstas mismas las que actúen de manera inmediata en cuanto detecten alguna clase de comportamiento anormal de su mascota, lo que pudiera representar la diferencia entre la vida y la muerte, ya que muchas veces se acude a consulte médica cuando los síntomas empeoran.
“No somos sus enemigos; somos sus amigos. No nos despertamos queriendo matar a un animalito. No nos despertamos queriendo hacer daño. Es un trabajo como cualquier otro. En la vida es así: vida y muerte. Se acabó. No hay más. Nos adelantamos unos, se adelantan otros. Son enfermedades que al final y al cabo nos van a llegar”, dijo.
Texto y Foto : Fernando Quijas


















