La baterista que hizo historia: Sanae Takaichi es primer ministra japonesa
TOKIO, JPN. – La veterana política Sanae Takaichi alcanzó uno de los hitos más trascendentes en la historia moderna
TOKIO, JPN. – La veterana política Sanae Takaichi alcanzó uno de los hitos más trascendentes en la historia moderna del país al ser elegida por el parlamento como la primera mujer en asumir el cargo de primera ministra de Japón. Con 64 años de edad y una trayectoria marcada por perseverancia, la exministra y exbaterista de heavy metal concretó su objetivo en el tercer intento, tras dos fallidos en 2021 y 2024.
Nacida en la prefectura de Nara en 1961, Takaichi proviene de una familia ajena a la política: su padre trabajó en una oficina y su madre fue agente de policía. Antes de ingresar a la arena pública, condujo programas televisivos y más tarde, en la década de 1980, se interesó por la política al trabajar en la oficina de la congresista estadounidense Patricia Schroeder. Durante ese periodo, observó cómo la cultura japonesa era estereotipada en Estados Unidos y concluyó: “A menos que Japón pueda defenderse, su destino siempre estará a merced de la opinión superficial de Estados Unidos”.
Su primera incursión electoral ocurrió en 1992 como candidata independiente, sin éxito. Un año después obtuvo un escaño y en 1996 se integró al Partido Liberal Democrático (PLD), fuerza política con la que ha sido electa diputada en diez ocasiones, consolidándose como una de las voces conservadoras más influyentes. Ha ocupado diversas carteras en el gabinete, entre ellas las de Seguridad Económica, Comercio e Industria, y Asuntos Internos y Comunicaciones.
Su ascenso a la jefatura de gobierno se dio en un contexto complejo para el PLD, que enfrenta escándalos internos, descontento social y el avance de la extrema derecha. Su triunfo representa un intento por reagrupar al electorado conservador, tras el ascenso del partido Sanseito, que pasó de uno a 15 escaños en el parlamento con el lema “Los japoneses primero”. “Hemos recibido críticas particularmente duras de nuestros principales partidarios, conservadores y miembros del partido”, reconoció Takaichi tras ganar la primera ronda de votación.
Takaichi se define como una conservadora firme. Se ha pronunciado en contra de permitir a las mujeres conservar su apellido de soltera tras el matrimonio y también se opone al matrimonio igualitario. No obstante, durante su campaña suavizó su postura y prometió medidas de apoyo a las familias, como deducciones fiscales para servicios de cuidado infantil y beneficios a empresas que ofrezcan guarderías internas. “He experimentado personalmente la enfermería y el cuidado tres veces en mi vida”, dijo. “Es por eso que mi determinación solo se ha fortalecido para reducir la cantidad de personas que se ven obligadas a dejar sus trabajos porque tienen que cuidar a alguien, por la crianza de los hijos o porque los niños se niegan a ir a la escuela. Quiero crear una sociedad en la que la gente no tenga que abandonar sus carreras”.
Discípula política del fallecido Shinzo Abe, ha prometido impulsar nuevamente la estrategia económica conocida como “Abenomics”, caracterizada por alto gasto público y préstamos accesibles. Es además visitante frecuente del Santuario Yasukuni, sitio que honra a los caídos en la guerra, incluidos criminales de guerra, y ha propuesto flexibilizar las restricciones constitucionales sobre las Fuerzas de Autodefensa para dotarlas de mayores capacidades.
En su mensaje tras ser confirmada por el parlamento, Takaichi fue contundente: “El PLD debe cambiar por el bien del presente y el futuro de Japón. Siempre pondremos el interés nacional en primer lugar y administraremos el país con un sentido de equilibrio”. Su llegada al poder marca un punto de inflexión político que podría redefinir la ruta del país en materia económica, social y de seguridad, en un escenario global cada vez más tenso y competitivo.
Foto: cortesía


















