Advierten especialistas que ansiedad en jóvenes y niños exige atención familiar
CIUDAD DE MÉXICO. – Uno de cada siete niñas, niños y adolescentes de entre 10 y 19 años enfrenta
CIUDAD DE MÉXICO. – Uno de cada siete niñas, niños y adolescentes de entre 10 y 19 años enfrenta ansiedad, depresión o algún trastorno de conducta en México. Así lo advirtió el psicoanalista Vicente Zarco Torres, coordinador del programa ESPORA Psicológica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien enfatizó que no se puede atribuir esta problemática únicamente a las redes sociales, pues existen múltiples factores que requieren atención urgente.
El especialista señaló que el primer paso para atender la crisis emocional en la juventud es retomar el “cuidado”, un concepto que, afirmó, está ausente en muchos hogares y que representa “lo que están pidiendo en silencio los estudiantes”. Al cumplirse un mes del homicidio ocurrido dentro del Colegio de Ciencias y Humanidades Sur, explicó que el núcleo familiar debe escuchar con empatía, comprender y actuar cuando se detectan señales de alerta relacionadas con la salud mental.
Zarco subrayó que “en la evolución de nuestra sociedad hay núcleos familiares que omiten reforzar el acompañamiento y la cercanía emocional con ellos, por lo que hay fenómenos sociales que surgen y nos están ganando por la rapidez con la que avanzan, pero tampoco se debe responsabilizar a algo o a alguien”. Añadió que “no es posible decir que las cosas que están viviendo los jóvenes es solo por las redes sociales o por una de ellas, es muy difícil decir que está pasando algo por culpa del tiktok, hay que tener mucho cuidado para no espantar a la gente y mal informarla”.
Por su parte, Vicente Hernández Abad, director de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza y maestro en ciencias, advirtió que la sociedad debe actuar de manera conjunta frente a esta transformación. “¿Cómo vamos a evitar fallar y que sigamos en una deconstrucción de la sociedad? Haciendo comunidad, trabajando juntos e involucrarnos en la salud mental”, enfatizó.
Hernández explicó que en las escuelas de la UNAM se desarrollan estrategias que buscan aprovechar el talento de las y los integrantes de cada plantel para construir redes de apoyo sólidas. Según dijo, el objetivo es que “nadie se sienta solo estando frente al problema”.
Además, destacó que las enfermedades emocionales no se deben trivializar ni etiquetar sin diagnóstico: “Es muy complejo que digan yo tengo ansiedad, yo tengo depresión, eso no se puede así de fácil y por eso es fundamental un programa de diagnóstico amplio y cuando se confirme, podemos saber el nivel de intervención”, afirmó.
La comunidad académica advirtió que, frente al incremento de problemas de salud mental en jóvenes, es indispensable fortalecer el trabajo colectivo, la cercanía familiar y el acceso a atención psicológica oportuna para evitar que la problemática siga escalando.
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