Este 8 de septiembre, David Monreal Ávila rindió su Quinto Informe de Gobierno ante la LXV Legislatura y representantes de los distintos sectores de la sociedad zacatecana. El ejercicio es el penúltimo corte de caja antes de que su administración concluya, y el primero que se presenta ya bajo la sombra del proceso electoral de 2027.
Lo que el gobernador exponga y, sobre todo, lo que la sociedad decida creer, marcará el tono con el que Zacatecas entra en su año decisivo.
El discurso oficial se ordenó en cinco pilares: honestidad, campo, infraestructura, bienestar y seguridad, y ahí, es donde el gobernador construyó su narrativa de resultados.
En finanzas públicas, el dato que más ha buscado posicionar es el de cero deudas nuevas en cinco años. Con pasivos heredados que fueron liquidados y una revisión de la Auditoría Superior de la Federación sin observaciones, en este rubro la prueba fue superada ampliamente.
En Bienestar, la cifra insignia es que 140 mil zacatecanas y zacatecanos salieron de la pobreza entre 2021 y 2026.
En seguridad, el gobierno reporta una caída de homicidios dolosos de 96% en lo que va del 2026, frente a los niveles críticos de 2021, cuando el estado registraba más de 1 mil 700 homicidios por año. Es, sin duda, el eje sobre el que David Monreal ha construido su relato de transformación, y la meta declarada es, cerrar con cifras de dos dígitos.
Infraestructura y campo, destacan el salto de 90% de red carretera en mal estado, con un 80% ya rehabilitado, así como el liderazgo nacional de Zacatecas en el acopio de frijol, con más de la mitad de producción nacional concentrada en la entidad este año.
Un informe institucional serio, no se mide solo por lo que se exhibe, sino por lo que deja abierto. Ahí es donde la sociedad debe de poner el foco:
• Verificación ciudadana de las cifras.
• Sostenibilidad del modelo de seguridad.
• El aterrizaje territorial del bienestar.
• La calidad, no solo la cantidad de la infraestructura.
• La transición hacia el 2027.
Todo informe de gobierno es, por definición, un ejercicio de comunicación política antes que un documento técnico. Eso no lo hace ilegítimo, pero si exige que la sociedad lo lea con el mismo rigor con el que el gobierno lo redacta.
El Quinto Informe de David Monreal Ávila dejó logros verificables en materia de finanzas, seguridad y bienestar, pero también, un año final en el que la diferencia entre gobernar y hacer campaña será, probablemente, el criterio más importante con el que Zacatecas termine de valorar su gestión.

















