Convierten casa natal de Hitler en comisaría para frenar homenajes neonazis
BRAUNAU AM INN, AUSTRIA. – El gobierno de Austria inauguró una comisaría de policía en la casa donde nació
BRAUNAU AM INN, AUSTRIA. – El gobierno de Austria inauguró una comisaría de policía en la casa donde nació Adolf Hitler, ubicada en la localidad de Braunau am Inn, con el propósito de impedir que el inmueble continúe como un sitio de peregrinación para grupos neonazis y reafirmar el rechazo al fascismo. La decisión pone fin a años de debate sobre el destino de un edificio cargado de simbolismo histórico.
La antigua vivienda, donde Hitler nació el 20 de abril de 1889 y permaneció únicamente durante sus primeros años de vida, fue adaptada para albergar el nuevo Centro Policial de la ciudad, además de instalaciones de la Academia de Seguridad de Austria. En ese espacio también se impartirán cursos de formación para agentes, incluidos programas relacionados con derechos humanos, como parte de la estrategia para dar un nuevo significado al inmueble y desvincularlo de cualquier exaltación del régimen nazi.
La transformación representa el desenlace de un proceso que comenzó hace más de una década, después de que el edificio quedara desocupado en 2011. Ante la preocupación de que el lugar siguiera atrayendo a simpatizantes del nazismo, el Estado austriaco expropió la propiedad en 2016 y creó una comisión de especialistas para definir su futuro. Entre las alternativas analizadas figuraron su demolición, la instalación de un museo o la asignación de un uso social o administrativo. Finalmente, las autoridades optaron por convertirlo en una sede policial para evitar que conservara el atractivo simbólico que tenía para grupos extremistas.
Durante décadas, la casa fue identificada como un punto de reunión para personas que buscaban rendir homenaje al dictador nazi. Incluso en años recientes se registraron actos de apología del nazismo frente al inmueble, situación que reforzó la determinación de las autoridades para darle un uso completamente distinto y compatible con los principios democráticos del Estado austriaco.
Al encabezar la ceremonia inaugural, el ministro del Interior de Austria, Gerhard Karner, destacó el significado de la nueva función del edificio y afirmó: “La policía de hoy es exactamente lo contrario del simbolismo que está asociado a este lugar. Representa la democracia y el Estado de derecho, la libertad y la dignidad humana, así como su defensa incondicional frente a todos aquellos que las amenazan, contra cualquier forma de extremismo y totalitarismo”.
La remodelación modificó por completo la apariencia del inmueble. La antigua fachada amarilla fue sustituida por un diseño más sobrio inspirado en su aspecto original del siglo XVII y, además, el material retirado durante las obras fue trasladado a un sitio reservado para impedir que pudiera convertirse en objeto de culto entre simpatizantes del nazismo. Sobre la entrada principal ahora destaca únicamente el emblema de la Policía de Austria.
Frente al edificio permanece el monumento instalado en 1989 en memoria de las víctimas del nazismo. La piedra, procedente del antiguo campo de concentración de Mauthausen, conserva la inscripción: “Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más fascismo. Millones de muertos lo advierten”. Ese memorial se mantiene como recordatorio de las consecuencias del régimen nazi y del compromiso de Austria con la preservación de la memoria histórica.
Con la apertura de la comisaría, las autoridades buscan cerrar un prolongado debate sobre el destino de uno de los inmuebles más sensibles de la historia contemporánea del país y evitar que continúe como un referente para organizaciones extremistas o simpatizantes del nacionalsocialismo.
Foto: Cortesía


















