Impulsan cambios en INE tras salida de casi 2 mil 900 trabajadores
CIUDAD DE MÉXICO. – La salida de personal en el Instituto Nacional Electoral (INE) alcanzó un total de 2
CIUDAD DE MÉXICO. – La salida de personal en el Instituto Nacional Electoral (INE) alcanzó un total de 2 mil 897 trabajadores desde 2023, entre renuncias y retiros voluntarios, en un contexto marcado por la concentración de facultades para designar a los principales mandos en la presidencia de Guadalupe Taddei. De acuerdo con información proporcionada por el propio organismo mediante una solicitud de transparencia, las bajas incluyeron a funcionarios de áreas estratégicas, situación que consejeros electorales han advertido como un riesgo para la capacidad técnica del instituto de cara al proceso electoral 2026-2027.
Los registros entregados por el INE muestran que las renuncias y los retiros voluntarios ocurrieron conforme al programa aprobado por el organismo. La cifra refleja una disminución importante de personal con experiencia en la organización de elecciones, particularmente en puestos considerados clave para la operación institucional.
El mayor número de bajas se presentó durante 2025, año en el que dejaron el instituto mil 370 trabajadores. La mayoría de esas salidas correspondió a vocales de las Juntas Distritales, responsables de tareas fundamentales para la organización de los procesos electorales en todo el país.
La tendencia continuó durante 2026. Hasta el 30 de abril, es decir, durante el primer cuatrimestre del año, otras 401 personas dejaron sus cargos. De acuerdo con la información oficial, las salidas se concentraron principalmente en áreas estratégicas de la Junta General Ejecutiva y en las Juntas Distritales.
A principios de junio, integrantes del Consejo General expresaron públicamente su preocupación por el impacto que estas renuncias podrían tener en el funcionamiento del organismo electoral. Los consejeros Rita Bell López Vences y Martín Faz alertaron sobre la salida de personal en áreas estratégicas de la Junta General Ejecutiva.
La consejera Rita Bell López Vences afirmó que “están renunciando o se les está pidiendo la renuncia”, al referirse a la situación que enfrentaba parte del personal del instituto. Como ejemplo, mencionó la Unidad de Igualdad de Género y No Discriminación, donde aseguró que a trabajadores se les solicitó presentar su renuncia.
Estas declaraciones surgieron apenas un mes después de que la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, defendiera públicamente las designaciones directas que realizó en la Junta General Ejecutiva, facultad que ejerce tras la reforma a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
Por su parte, el consejero Martín Faz cuestionó la forma en que fueron realizados esos nombramientos y sostuvo que “han agudizado la lamentable práctica de solicitar muchas renuncias a personal profesional y diligente con solvente trayectoria”.
Asimismo, advirtió que “la pérdida de personal profesional, sin sustento que la justifique, afecta la capacidad técnica del INE y pone en riesgo sus altas responsabilidades de cara al inicio del Proceso Electoral 2026-2027”.
Actualmente, el Instituto Nacional Electoral cuenta con una plantilla cercana a los 20 mil trabajadores. De ese total, 2 mil 256 forman parte del Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN), estructura especializada encargada de diversas funciones técnicas relacionadas con la organización de los comicios.
Desde marzo de este año, Guadalupe Taddei comenzó a sustituir de manera unilateral a titulares de distintas áreas de la Junta General Ejecutiva. Esa atribución le fue conferida tras la modificación al artículo 45 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, que permitió a la presidencia del INE designar directamente a los titulares de Direcciones Ejecutivas y Unidades Técnicas sin necesidad de consultar al resto de los integrantes del Consejo General.
Aunque algunos consejeros impugnaron esos nombramientos ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, las designaciones finalmente fueron avaladas por ese órgano jurisdiccional.
El 7 de mayo, Guadalupe Taddei respondió a las críticas y defendió los cambios realizados al interior del instituto al señalar que “hay que darle tiempo al tiempo, y el trabajo siempre es el mejor matador de grillas baratas”.
Para ese momento ya habían dejado el organismo diversos funcionarios con amplia experiencia, entre ellos Giancarlo Giordano, titular de la Unidad de Vinculación con Organismos Públicos Locales; Hugo Patlán Matehuala, encargado de la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral; Miguel Ángel Patiño Arroyo, director ejecutivo de Organización Electoral, y María Elena Cornejo, directora ejecutiva de Capacitación y Educación Cívica, además de otros servidores públicos vinculados con la operación electoral.
Ante los señalamientos sobre una posible pérdida de capacidades institucionales, la consejera presidenta rechazó que existiera una salida masiva de personal y defendió la fortaleza del organismo.
“Yo no creo que sea desbandada; a ver, estamos hablando que el Instituto cuenta con 19 mil empleados, todos ellos altamente calificados, unos con mayor tiempo, otros con menor tiempo. Hay personal del Servicio Profesional Electoral, el cual siempre se está actualizando, lo mismo que el de la rama administrativa. El INE no deja de contar con personas que al menos tienen un proceso electoral ya vivido. El Instituto no se queda con personal no calificado. El que exista un programa de retiro voluntario permite eso, renovar”, justificó el 23 de octubre pasado.
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