Ciudad de México.- La Secretaría de Salud informó que en México se estima que 430 mil personas viven con VIH, de las cuales cerca del setenta por ciento ya cuenta con un diagnóstico. Sin embargo, uno de los principales desafíos en materia de salud pública es identificar a las aproximadamente 128 mil personas que aún desconocen que portan el virus.
La dependencia señaló que el objetivo del Gobierno de México es eliminar el VIH como problema de salud pública para el año 2030, mediante el fortalecimiento de las estrategias de prevención, detección oportuna y acceso al tratamiento.
Para ello, las pruebas de detección están disponibles en todas las unidades de primer nivel de atención del país, además de realizarse de manera periódica en ferias de salud, escuelas y centros de trabajo. La recomendación es que toda persona que haya iniciado su vida sexual se realice la prueba al menos una vez y, de acuerdo con sus factores de riesgo, la repita de forma periódica.
La Secretaría de Salud destacó que el tratamiento para las personas con VIH es gratuito y está garantizado en las instituciones públicas, entre ellas el IMSS, ISSSTE, servicios estatales de salud y las Fuerzas Armadas. Además, los pacientes reciben medicamentos para varios meses con el propósito de asegurar la continuidad de su tratamiento.
Actualmente, el noventa y cinco por ciento de las personas diagnosticadas recibe atención médica, y de ellas, otro noventa y cinco por ciento ha logrado alcanzar la supresión viral, condición que impide la transmisión del virus por vía sexual, siempre que el tratamiento se mantenga de forma adecuada.
Asimismo, la dependencia recordó que en México también se dispone de herramientas preventivas como la profilaxis preexposición (PrEP), dirigida a personas con mayor riesgo de adquirir el VIH, y la profilaxis posexposición (PEP), la cual puede solicitarse dentro de las primeras setenta y dos horas posteriores a una posible exposición al virus.
Con estas acciones, la Secretaría de Salud busca alcanzar para 2030 las metas internacionales de diagnóstico, tratamiento y control viral, con el propósito de reducir nuevos contagios y mejorar la calidad de vida de las personas que viven con VIH.


















