Ofrece heredero indio refugio a hipopótamos colombianos condenados a eutanasia
INDIA. – El empresario indio Anant Ambani propuso trasladar desde Colombia hacia India a 80 hipopótamos descendientes de los
INDIA. – El empresario indio Anant Ambani propuso trasladar desde Colombia hacia India a 80 hipopótamos descendientes de los ejemplares introducidos por Pablo Escobar en la década de los ochenta, luego de que el gobierno colombiano autorizó su eutanasia como parte de un plan oficial para contener el crecimiento de esta especie invasora en la cuenca del río Magdalena.
La oferta del heredero de Reliance Industries surgió en medio de un intenso debate internacional sobre el futuro de estos animales, cuya presencia en territorio colombiano pasó de ser una extravagancia del narcotraficante a convertirse en un problema ambiental de gran escala. Ambani planteó que los ejemplares sean enviados al centro de rescate y conservación Vantara, ubicado en Gujarat, al oeste de India, un complejo especializado en fauna silvestre donde ya residen elefantes, grandes felinos, primates y otras especies rescatadas.
En su posicionamiento público, el magnate defendió una salida distinta al sacrificio y expresó: “Estos 80 hipopótamos no eligieron dónde nacieron, ni crearon las circunstancias a las que ahora se enfrentan. Son seres vivos y sensibles, y si tenemos la posibilidad de salvarlos mediante una solución segura y humana, tenemos la responsabilidad de intentarlo”.
La propuesta apareció apenas dos semanas después de que el Ministerio de Ambiente de Colombia confirmó que aplicará eutanasia a por lo menos 80 hipopótamos durante el segundo semestre de 2026, tras años de intentos limitados de esterilización y reubicación internacional. Las autoridades colombianas argumentaron que, sin una intervención más contundente, la población actual, estimada en alrededor de 200 ejemplares, podría dispararse hasta mil para 2035, con consecuencias severas para la biodiversidad local, especies nativas y comunidades ribereñas.
El origen de esta crisis se remonta a la Hacienda Nápoles, donde Pablo Escobar mantuvo un zoológico privado con cuatro hipopótamos africanos. Tras su muerte en 1993, los animales quedaron sin control efectivo, se reprodujeron sin depredadores naturales y expandieron su presencia por amplias zonas del Magdalena Medio, donde científicos y autoridades los consideran una amenaza ecológica por alterar cuerpos de agua, desplazar fauna endémica y representar riesgos para habitantes cercanos.
La ministra Irene Vélez había sostenido previamente que la decisión de recurrir a la eutanasia obedeció a la falta de respuestas concretas de otras naciones para recibir a los ejemplares. Bajo ese contexto, la aparición de Ambani reabrió la discusión sobre si todavía existe margen para una solución internacional que combine conservación, seguridad pública y manejo ambiental.
Ambani insistió en que el traslado puede ejecutarse con respaldo técnico y bajo condiciones definidas por Bogotá. “La compasión y la seguridad pública no son fuerzas opuestas. Con ciencia sólida y una planificación cuidadosa, es posible proteger a las comunidades ribereñas, preservar los ecosistemas y salvar la vida animal. Vantara cuenta con la experiencia, la infraestructura y la determinación necesarias para respaldar este esfuerzo, en los términos que Colombia exija”.
Hasta ahora, el gobierno colombiano no ha confirmado si evaluará formalmente la propuesta del empresario asiático, pero su intervención cambió el panorama de una discusión que parecía resuelta bajo criterios de control letal. La posibilidad de exportar a los animales revive una alternativa diplomática, logística y ambiental compleja, aunque para defensores de los derechos animales representa una oportunidad para evitar una matanza que ha generado controversia global. Mientras Colombia sopesa costos, riesgos y tiempos, el futuro de los llamados “hipopótamos de Escobar” podría depender de una inédita operación internacional de conservación.


Foto: Cortesía


















