Logra paciente noruego remisión del VIH tras trasplante de su hermano
NORUEGA. – Un hombre de 62 años en Oslo, Noruega, logró la remisión del VIH tras recibir un trasplante
NORUEGA. – Un hombre de 62 años en Oslo, Noruega, logró la remisión del VIH tras recibir un trasplante de células madre de su hermano en 2020 como tratamiento para un cáncer de la sangre, según un estudio publicado en la revista científica Nature Microbiology con participación de investigadores europeos.
El caso, conocido como el del “paciente de Oslo”, se convirtió en el décimo documentado en el mundo en el que el virus deja de ser detectable tras una intervención médica de este tipo. La historia médica comenzó años atrás, cuando el paciente fue diagnosticado con VIH a los 44 años y posteriormente desarrolló un síndrome mielodisplásico, una enfermedad que afecta la médula ósea y obliga a realizar un trasplante de células madre como parte del tratamiento.
Ante la falta de un donante compatible en registros internacionales, los médicos recurrieron a su hermano. De manera inesperada, este resultó portador de una mutación genética conocida como CCR5Δ32, una alteración que impide al virus ingresar a las células del sistema inmunológico. Esta condición fue clave para el resultado, ya que permitió que el nuevo sistema inmunitario del paciente fuera resistente al VIH.
Tras el procedimiento, los especialistas monitorearon la evolución del paciente durante varios años. Dos años después del trasplante, suspendieron el tratamiento antirretroviral bajo estricta vigilancia médica. Desde entonces, los análisis no han detectado presencia del virus ni en sangre ni en tejidos, incluidos aquellos donde suele esconderse, como el intestino.
Los investigadores realizaron estudios exhaustivos para confirmar la ausencia del virus. Analizaron más de 65 millones de células inmunitarias sin encontrar rastros capaces de replicarse. Además, observaron que los anticuerpos específicos contra el VIH disminuyeron con el tiempo, lo que sugiere que el organismo dejó de reconocer al virus como una amenaza activa.
El éxito del procedimiento se explica por el reemplazo total del sistema inmunológico del paciente. Las células madre trasplantadas no solo regeneraron su sangre, sino que eliminaron las células infectadas y los reservorios donde el virus permanece oculto. Como resultado, el organismo dejó de albergar el VIH en niveles detectables, lo que se considera una remisión prolongada.
Pese a la relevancia del caso, los científicos advierten que este tipo de tratamiento no es viable para la mayoría de las personas con VIH. Se trata de un procedimiento complejo y de alto riesgo, reservado para pacientes con enfermedades graves como cánceres hematológicos. En contraste, los tratamientos actuales permiten controlar el virus y mantener una buena calidad de vida sin recurrir a intervenciones tan agresivas.
Sin embargo, cada nuevo caso aporta información valiosa para la comunidad científica. Alcanzar diez pacientes en remisión permite identificar patrones comunes y avanzar en el desarrollo de terapias más seguras y accesibles. Los expertos consideran que el conocimiento generado podría traducirse en estrategias futuras que eliminen los reservorios del virus sin necesidad de trasplantes.
En ese sentido, líneas de investigación como la terapia celular o la modificación genética buscan replicar los efectos observados en estos pacientes. El objetivo es lograr que el sistema inmunológico pueda resistir o eliminar el VIH de forma definitiva, sin someter a los pacientes a procedimientos invasivos.
Este caso refuerza la idea de que la remisión del VIH es posible, aunque todavía distante como solución general. Para millones de personas que viven con el virus, representa un avance científico significativo que abre nuevas rutas hacia una eventual cura.
Foto: Cortesía





















