Dan voz a jóvenes en ejercicio político de Movimiento Ciudadano
RÍO GRANDE, ZAC.- Con la convicción de que las juventudes no son el futuro, sino el presente que transforma,
RÍO GRANDE, ZAC.- Con la convicción de que las juventudes no son el futuro, sino el presente que transforma, se llevó a cabo el “Escuchatorio de jóvenes para jóvenes”, un espacio de diálogo abierto que reafirma el compromiso de construir una nueva forma de hacer política desde la cercanía, la empatía y la participación ciudadana.
Durante este ejercicio, el coordinador operativo municipal de Río Grande, Francisco Hidrogo, destacó que escuchar a las y los jóvenes es una prioridad para impulsar acciones reales que impacten de manera positiva en la comunidad.
“En Río Grande, los jóvenes son la pieza fundamental de la nueva política. Escucharlos no es una opción, es una responsabilidad. Solo así podemos generar estrategias que respondan a sus necesidades y aspiraciones”, afirmó.
El encuentro reunió a jóvenes comprometidos con su entorno, quienes compartieron ideas, inquietudes y propuestas en temas clave como educación, oportunidades laborales, espacios públicos, cultura y participación social.
Este ejercicio no solo permitió visibilizar sus voces, sino también fortalecer una agenda ciudadana que pone en el centro a las personas.
En sintonía con los principios de Movimiento Ciudadano, este tipo de espacios consolidan una política diferente: cercana, humana y orientada a resultados, construida desde el territorio mediante el diálogo y la acción.
Por su parte, el regidor de Miguel Auza, Efraín Lerma, reconoció la importancia de abrir estos espacios de participación juvenil y subrayó que el cambio verdadero comienza cuando se le da voz a quienes históricamente han sido ignorados.
“Las juventudes tienen la energía, la creatividad y la visión que hoy necesita Zacatecas. Desde Miguel Auza respaldamos estos ejercicios porque creemos en una política que nace de la gente y se construye con la gente”, expresó.
Asimismo, enfatizó que es momento de romper con las viejas prácticas y apostar por una agenda que priorice el desarrollo integral de las juventudes, generando condiciones reales para su crecimiento personal y profesional.


























