No es tanto que el coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, haya causado mucho revuelo estos días con sus dichos y sus actos, sino que, en todo lo que dice y lo que hace, no falta quién le endilgue cualquier cantidad y clase de “milagros”.
Diga usted si no: una vez desechada la reforma electoral de la presidenta Sheinbaum, y justo después de advertir lo que todo mundo sabía (que ahí venía el Plan B y que Morena no claudicaría), sólo bastó que el colmilludo legislador se acercara poquito a la bancada del PRI… y medio mundo empezó a decir que ya hasta les andaba coqueteando, que era sospechoso que los tratara con tanta cordialidad, que de sus chistes sí se reía, y etcétera.
No se sabe si quienes le critican esas actitudes lo hagan por puritita envidia, o si en realidad quisieran que Monreal se les acercara más bien a ellos. Pero es que no todas las relaciones han de cultivarse… nomás las que son convenientes, cuando son convenientes.
Lo que no puede negarse, es que precisamente esa estrategia -la de acercarse por igual con tirios y troyanos- es parte de su esencia, y que siempre le ha funcionado para manejarse y adaptarse a cualquier corriente adversa, por más fuerte que sea el vendaval, y salir avante sin perder la compostura.
Por el contrario, quienes han de estar más que pensativos, meditabundos y cabizbajos, son más de tres de la más alta cúpula del propio partido Morena, que pudieran sentirse aludidos por una columna nacional aparecida ayer, en la que se atribuye un supuesto “mega-regaño” de parte del ex presidente López Obrador por la manera en la que se operó (o más bien, no se operó) la reforma electoral.
De ser cierto el chisme de esa columna, algo malo debe estar ocurriendo en las filas de Morena como para que tres de sus legisladores hayan votado en contra de su propio partido, y como para que no hubiera suficiente trabajo de convencimiento para que sus propios aliados sí se unieran a la cargada.
Regañados o no, y con el ex presidente de por medio o sin él, el resultado sigue siendo el mismo: hay encuentros y desencuentros políticos que van dejando huella en esta Legislatura federal, en esta Presidencia, y en este partido en particular.
Encuentros y desencuentros que, sin duda, están desde ahora dando forma a la contienda que tendremos el año próximo, y ya desde ahora empiezan a deshojarse varias margaritas, y varios nombres empiezan a caer de la mesa. Así que… adivine, adivinador: ¿quiénes van a sobrevivir en la lista de los palomeados, a pesar de con quién se anden juntando?


















