LA LUCHA SINDICAL, ¿SE FORTALECE O DESVIRTÚA?

Tanya Ortiz

Ayer nos enteramos por voz del gobernador David Monreal que, finalmente y luego de poco más de dos meses de presión, que el personal del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud Sección 39 consiguió lo que quería: el respaldo financiero para el Programa de Profesionalización y Capacitación para enfermeros y enfermeras.

Unos 300 profesionales de la salud serán reconocidos con una nueva clave laboral y dejarán de ser lo que durante muchos años han sido.

Pasarán de enfermeros auxiliares a enfermeros generales lo que implica una mejora salarial, mejores prestaciones y una nueva categoría que les permite aumentar su condición laboral, además de asegurar su plaza en el nuevo sistema IMSS Bienestar.

Durante estos poco más de dos meses, este sindicato fue arreciando las medidas de presión hasta hacerlas radicales. Del bloqueo a Ciudad Administrativa y la Secretaría de Finanzas, le siguió la toma de oficinas de Recaudación de Rentas y lo más fuerte de la semana pasada, el bloqueo de carreteras federales durante varias horas lo que desquicio automovilistas y hasta se registró un conato de riña del que, por cierto, el sindicato de salud se deslindó.

La simpatía y solidaridad que empezó a recibir este sindicato por parte de la ciudadanía llegó un momento en el que se transformó en rechazo y reproche, porque la afectación ya era colectiva a cambio del beneficio a unas 300 personas que serían beneficiadas con el programa que exigían y que, a decir del Gobierno del Estado, estaba en manos del Gobierno Federal.

Pero finalmente esa presión rindió frutos en favor del sindicato. Las mesas de negociación para sensibilizar a su líder, Norma Castorena, y parte del Comité Ejecutivo, se hicieron eternas ante la cerrazón y la exigencia de que debía ser el Estado el que respondiera.

El gobernador celebró los beneficios que logró el sindicato, pero reiteró que, como lo había advertido, el estado no podría actuar con irresponsabilidad y hacerse cargo de este programa sin el debido respaldo presupuestal. Al final de cuentas ganan los zacatecanos, sin que el Gobierno del Estado haya tenido que contraer deuda pública para resolverle al sindicato.

SE GUARDAN, LOS MAESTROS FEDERALES

Otros que también salieron ganando, aunque no con todo lo que pretenden, son los maestros adheridos a la Sección 34 del SNTE, que habían advertido una movilización y paro laboral para estas fechas ante el incumplimiento del Gobierno Federal de pagar unas prestaciones a más tardar en diciembre.

Delegaciones de casi todo el país se congregaron en la CDMX y regresaron a su terruño con un compromiso bien establecido que los docentes esperan que cumplan.

Sin embargo, siguen a la expectativa porque la intención de abrogar la ley del ISSSTE se mantiene en pie al considerar la lesiva para los intereses del gremio.

El líder del sindicato, Filiberto Frausto, hace asambleas regionales para informarle al gremio sobre los avances en las negociaciones aclarando que no se ha bajado la guardia, bueno nomás poquito, Pero al final con estas decisiones salen ganando los zacatecanos, porque nuestras niñas, niños y adolescentes seguirán en sus clases.

Ojalá y así sigan, pero quienes nos mantienen en la incertidumbre son los docentes de la UAZ.

Hoy se llevará a cabo el plebiscito en el que decidirán si es talla o no la huelga. El rector Ángel Román entregó el último ofrecimiento que supera los 20 millones de pesos para el gremio esperando que sea satisfactorio de lo contrario, la huelga estallará de manera inminente.

Y ya hemos visto que las acciones, así de radicales molestas e incómodas para miles, les funcionan a los sindicatos que con ello salen fortalecidos, aunque por momentos se desvirtúe la legitimidad de sus movimientos.

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