Vibra la capital con la llegada de fieles guadalupanos
CIUDAD DE MÉXICO. – Miles de personas se congregaron en las calles de la capital y en la Basílica
CIUDAD DE MÉXICO. – Miles de personas se congregaron en las calles de la capital y en la Basílica de Guadalupe, en la alcaldía Gustavo A. Madero, desde días previos al 12 de diciembre para celebrar la aparición de la Virgen de Guadalupe, en una de las concentraciones religiosas más grandes del año. Devotos de distintas regiones del país recorrieron largas distancias, algunos con imágenes y otros descalzos, en una demostración de fervor que avanzó desde la madrugada hasta la tarde.
Familias, grupos de amigos y comunidades religiosas caminaron por la Calzada de Guadalupe desde primeras horas de este viernes con flores, velas y cantos que acompañaron cada tramo. Para muchas personas, este viaje representa cumplimiento de promesas, gratitud o petición de favores espirituales, motivos que les impulsan a vivir esta tradición con una entrega que se mantiene vigente desde hace siglos.
Bernardo, uno de los peregrinos que avanzó cargando una imagen de la Virgen, compartió su sentir: “No es complicado porque lo hago con fe, ella me ha dado mucho y esfuerzo”. Sus palabras reflejan la intención con la que miles emprendieron el trayecto hacia la Basílica.
En la explanada central, los asistentes participaron en cantos, rezos y celebraciones frente al monumento que resguarda la imagen venerada. El espacio se convirtió en punto de encuentro, donde la tradición religiosa se mezcló con expresiones culturales que acompañan esta fecha significativa para millones de personas.
La familia Hernández llegó desde Tlalnepantla descalza y con figuras de la Virgen, tradición que repiten año tras año. Gloria Hernández describió el sentido que tiene para ella este recorrido: “Tomo medicamentos, por mi corazón, entonces siempre le pido que me dé salud y más años de vida”, expresión que evidencia la esperanza y la gratitud que envuelven esta festividad.
Grupos de danzantes con trajes tradicionales y música regional dieron color y ritmo a la jornada. Jóvenes como Jessie compartieron su cultura con pasos y melodías que integraron la celebración religiosa con la identidad comunitaria que caracteriza esta fecha.
Las rutas principales permanecieron saturadas de peregrinos durante gran parte del día. La llegada al atrio de la Basílica ofreció a muchos un momento de reflexión y alegría espiritual después de horas de viaje. Tras los actos centrales, los fieles continuaron orando y cantando hasta bien entrada la tarde, reforzando la importancia social y religiosa de esta celebración en la Ciudad de México.
Foto: Cortesía


















