A un mes y medio de que termine el año, en el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ) no tienen preciso cómo lo terminarán, financieramente hablando. No digamos lo que se les viene en el 2026.
En muchas ocasiones, el Gobierno del Estado ha rescatado a este organismo que no tiene recursos para cumplir los mínimos requerimientos de operación.
El año pasado, a mediados del año, su consejero presidente hasta aseguró que ni para el pago de energía eléctrica les quedaría, a partir de julio. Combustible para que el personal saliera a realizar las actividades programadas, qué esperanza, aunque el solo hecho de decir “programadas”, resultó extraño porque no resulta entendible que se programen acciones sin el debido respaldo presupuestal.
De ahí que la cerrazón del gobernador David Monreal ante la crisis financiera que padece el instituto, pues considera que resulta demasiado costosa la nómina, sobre todo si se toma en cuenta que, para mucha gente, el trabajo que se hace en el IEEZ debe limitarse al periodo electoral; es decir, solo el año electoral debería operar.
Además de gastos innecesarios, al gobernador le parece que los consejeros salieron “muy gastalones” y ahora no tiene por qué cargar con su mala administración.
Además, el recurso también se reparte para la nómina de los partidos, quienes reciben prerrogativas estatales y federales, como para, todavía, tener que ayudarles a sacar sus compromisos anuales.
Este, es solo uno de los puntos contemplados en la Reforma Electoral, porque requiere orden y, sobre todo, que se les apriete el cinturón, a ojos de quienes tienen el recurso en la mano, porque si a los que integran estos organismos -y a los partidos políticos- se les pregunta, podrán decir que lo que se les da, les ajusta para apenas lo indispensable.
En 2024, recordó el gobernador, al IEEZ se le otorgaron unos 40 millones de pesos extraordinarios para que completaran sus operaciones porque con el presupuesto federal planteado para todo el año, no les alcanzó. O hicieron mal las cuentas y no les salió lo que estimaban o se excedieron en los gastos, confiando en que saldría al quite papá gobierno.
En la Reforma Electoral entonces, vendría muy bien que los Organismos Públicos Electorales Locales desaparecieran Porque solo es más burocracia, más nómina, más recursos a un costal roto que se trata de enmendar una y otra vez para que alcance para obras colectivas y que, sin embargo, no muestra un beneficio tangible, y menos porque ni siquiera, dice, se disciplinan al gasto.
Es decir, deben gastar lo que hay y punto..
Ante los perdedores, un árbitro siempre va a salir sobrando y los ganadores elogiarán su desempeño, pero la democracia, al final, tiene un costo ¿O no lo vale?


















