Encuentra peregrino eternidad en el camino; muere atropellado
ZACATECAS.– La fe se tiñó de tragedia a menos de 24 horas de que arrancara el Operativo de Acompañamiento
ZACATECAS.– La fe se tiñó de tragedia a menos de 24 horas de que arrancara el Operativo de Acompañamiento para los peregrinos rumbo al Santuario de San Judas Tadeo. El camino de la devoción se convirtió en escenario de dolor; un fiel perdió la vida mientras cumplía su promesa.
La mañana de este miércoles, poco después de las 9 de la mañana, la calma de la Carretera Federal 54 se rompió con el estruendo del metal.
Muy cerca del entronque a la comunidad de El Visitador, a unos dos kilómetros de la Unidad Académica de Agronomía, un hombre fue embestido por un vehículo y cayó sin vida sobre el asfalto.
El peregrino, identificado como José Asunción Troncoso Ortiz, de 61 años, caminaba acompañado de su esposa, quien vio con impotencia cómo el automóvil —un Nissan March con logos del Grupo Modelo— lo arrolló sin darle oportunidad de apartarse.
La mujer, entre gritos y lágrimas, se derrumbó junto a la carretera, víctima de una crisis nerviosa, mientras el cuerpo de su esposo yacía entre la maleza.
El responsable, un trabajador de la cervecera, fue detenido en el lugar y trasladado a la Fiscalía General de Justicia del Estado para rendir su declaración.


En el sitio, los objetos de José Asunción quedaron como un altar improvisado: su sombrero, con el que se protegía del sol; un zapato, caído sobre el acotamiento; y, entre el polvo, una pequeña imagen de San Judas Tadeo, testigo del último paso de su devoto.
Las autoridades acordonaron la zona. Policías estatales, viales, de investigación y rescatistas trabajaron bajo un fuerte sol que pegaba a plomo y que parecía acompañar la escena.
El cuerpo fue cubierto con una sábana blanca, mientras los peritos de la Dirección General de Servicios Periciales lo trasladaban para practicarle la necropsia de ley.
Los peregrinos en su andar a Villanueva seguirán su curso, pero para José Asunción, el viaje terminó antes de llegar al santuario; su fe, sin embargo, quedó sembrada en el asfalto, junto a su imagen del santo de las causas difíciles.




















