Asesinan a líder limonero tras denunciar extorsiones en Tierra Caliente
MORELIA, MICH. – El empresario limonero Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la asociación de citricultores del valle de Apatzingán,
MORELIA, MICH. – El empresario limonero Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la asociación de citricultores del valle de Apatzingán, fue hallado sin vida en un tramo carretero que conecta Apatzingán con la comunidad de Los Tepetates, en el municipio de Cenobio Moreno, Michoacán, una zona que, de acuerdo con autoridades y productores locales, permanece bajo el control de grupos criminales. El hallazgo ocurrió un día después de que la víctima acudió a un encuentro al que fue citada para tratar el tema de las extorsiones que aquejan al sector limonero.
El cuerpo de Bernardo Bravo, de 35 años, fue localizado dentro de su camioneta con visibles huellas de tortura y un disparo en la cabeza. Según versiones de sus allegados, el domingo por la tarde recibió una llamada en la que se le pidió asistir a una reunión con el supuesto propósito de negociar un alto a las extorsiones. Tras acudir a la cita en Apatzingán, se perdió toda comunicación con él hasta que su familia recibió un aviso anónimo que reveló el lugar donde yacía su cadáver.
Bravo había sido un portavoz constante de las denuncias por cobro de piso contra los productores de limón en la región de tierra caliente. El pasado 12 de octubre participó en una manifestación en Morelia y Apatzingán en la que tiraron más de dos toneladas de limón para exigir mejores precios y seguridad. “Si lo quieren regalado, pues ahí está”, expresó en aquella protesta, en referencia al precio actual que se mantiene en menos de siete pesos por kilo.
A través de sus redes sociales, había convocado a los productores a manifestarse nuevamente el 22 de octubre, en plena inauguración de las fiestas de Apatzingán, para exigir la intervención del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. El empresario, que había recibido amenazas previas, incluso trasladó a su familia a Morelia por motivos de seguridad.
La noche del lunes, en la catedral de Apatzingán, el obispo Cristóbal Ascencio encabezó la misa de cuerpo presente y lanzó un llamado urgente: “Detengan la ola de violencia y no cobren venganza por la muerte del líder limonero”. El religioso ya había denunciado desde septiembre que grupos criminales amenazan con duplicar la cuota de extorsión, que hoy es de dos pesos por kilo. “Duele ver a la sociedad y a las autoridades ser tan indiferentes y actuar como si nada pasara”, expresó.
Por la noche, la Fiscalía General de Michoacán informó la captura de Rigoberto López Mendoza, alias “el pantano”, presunto responsable del crimen. Según el reporte oficial, el hombre fue detenido en Cenobio Moreno en un operativo conjunto de fuerzas estatales y federales, apenas doce horas después del hallazgo del cuerpo. Se le identificó como jefe de plaza de los viagras, con vínculos con los blancos de troya y el cártel jalisco nueva generación. Al momento de su captura portaba tres identificaciones falsas, 25 mil pesos en efectivo, tres teléfonos celulares, marihuana y una credencial de la asociación de citricultores.
El asesinato de Bernardo Bravo se suma a otros dos crímenes recientes contra líderes limoneros. En septiembre de 2024, José Luis Aguiñaga Escalera fue abatido en Buenavista Tomatlán tras denunciar amenazas de extorsión por más de un millón de pesos. Dos meses después, en noviembre, Rogelio Escobedo Peñaloza fue asesinado en la carretera Cuatro Caminos-Apatzingán tras ser emboscado por un comando armado que le disparó con rifles AR-15 y armas cortas.
Los productores de la región han denunciado desde hace años que los cobros de piso, las amenazas y la ausencia de una respuesta contundente de las autoridades han deteriorado profundamente su seguridad y su economía. Se espera que en las próximas horas el gobernador y la Fiscalía ofrezcan más detalles sobre el crimen que ha sacudido al sector citrícola de Michoacán.
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