Retorno de desplazados no borra las secuelas de la violencia: obispo de Zacatecas
ZACATECAS, ZAC.- El regreso de familias desplazadas no significa que las comunidades hayan recuperado la vida que tenían antes
ZACATECAS, ZAC.- El regreso de familias desplazadas no significa que las comunidades hayan recuperado la vida que tenían antes de la violencia, advirtió el obispo, Sigifredo Noriega Barceló, tras los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI.
El estudio, que por primera vez incorporó el desplazamiento forzado interno, reportó que 2.2 por ciento de los hogares zacatecanos tuvo que cambiar de residencia por inseguridad o violencia entre 2020 y 2025, la proporción más alta del país.
Noriega Barceló señaló que, particularmente en la región de Jerez, alrededor de 80 por ciento de los desplazados ya habría regresado, según información que ha recibido. Sin embargo, otros permanecieron en Fresnillo o en la cabecera municipal de Jerez, mientras algunos emigraron a Estados Unidos.
“Ya no regresaron de la misma manera”, sostuvo. Explicó que algunas personas mayores fallecieron, se perdieron animales, cultivos y árboles frutales, además de que las comunidades deben reconstruir viviendas, templos y, sobre todo, el tejido de sus poblaciones.
El obispo también cuestionó la oportunidad con la que se atendió a las familias: “Lo que yo veo que faltó fue la oportunidad, ser oportunos en el alivio, en el apoyo. Como que llegamos después”.
Frente a la respuesta institucional, destacó la solidaridad de habitantes y parroquias de la zona de Jerez, quienes durante los momentos más críticos abrieron sus hogares para recibir a familias desplazadas, además de proporcionarles alimentos y, en algunos casos, atención médica.
Aunque autoridades estatales han reportado condiciones para el retorno y una recuperación cercana a 90 por ciento en comunidades de Jerez, el propio INEGI documentó la dimensión que alcanzó el desplazamiento durante el periodo 2020-2025.
El reto, planteó Noriega Barceló, no es únicamente que las familias regresen, sino que puedan volver a vivir en sus comunidades con seguridad y reconstruir lo que la violencia les quitó.
TEXTO Y FOTO: RICARDO MAYORGA


















