Denuncian exinternas abusos en Agua Viva
GUADALUPE, ZAC.- Una protesta encabezada por mujeres frente al Centro de Rehabilitación Agua Viva A.C. colocó bajo escrutinio las
GUADALUPE, ZAC.- Una protesta encabezada por mujeres frente al Centro de Rehabilitación Agua Viva A.C. colocó bajo escrutinio las condiciones en las que, aseguran, viven las internas de este espacio ubicado en la colonia Las Américas, en el municipio de Guadalupe.
Entre pancartas, consignas y testimonios, la manifestación no solo expuso denuncias de presuntas violaciones a derechos humanos, sino también escenas de tensión y desesperación que evidencian la dimensión humana del conflicto.
Desde el exterior del inmueble, ubicado en la calle Argentina número 43, las manifestantes, en su mayoría exinternas, exigieron condiciones dignas para quienes permanecen en el centro.
Entre ellas, Casandra Estefanía Vázquez denunció la entrega de alimentos en mal estado, así como la obligación de realizar trabajos domésticos fuera del centro, incluyendo labores en la casa particular de la administradora y en un rancho relacionado con ella, de acuerdo con las denunciantes, estas prácticas vulneran la dignidad de las internas y distan de un proceso real de rehabilitación.
En medio de la protesta, una escena elevó el tono del reclamo y evidenció la incertidumbre que rodea al funcionamiento del lugar. Lorena, una madre de familia, llegó visiblemente alterada tras enterarse de la manifestación, entre la preocupación y la urgencia, exigía que le permitieran ver a su hija, convencida de que se encontraba dentro del centro.
Sin embargo, según relató, los encargados le negaron que la joven estuviera ahí, la mujer insistía en que, al ser domingo, su hija debía encontrarse cumpliendo con actividades religiosas, particularmente en su hora de oración. Su reclamo, cargado de angustia, se desarrolló frente a manifestantes y curiosos, convirtiéndose en una escena que reflejó la falta de claridad, denunciada por las exinternas, en torno a la situación de quienes permanecen internadas.
Por su parte, la administradora del lugar, Adriana del Muro Troncoso, rechazó los señalamientos, ante medios de comunicación, afirmó que dentro del centro no existen maltratos y sostuvo que el inmueble cuenta con un sistema de circuito cerrado para proteger tanto a las usuarias como al personal, asimismo, dijo desconocer los motivos de las acusaciones en su contra.





















