ESTADOS UNIDOS. – Estados Unidos lanzó este viernes un ofrecimiento sin precedentes: una recompensa de hasta 10 millones de dólares para quien proporcione datos que permitan localizar al nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, así como a otros altos mandos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), en un contexto de creciente tensión geopolítica en Medio Oriente. La acción forma parte del programa Rewards for Justice, que publica comunicados con fotografías y nombres de personas requeridas por la justicia estadounidense.
El anuncio incluye un mensaje directo a posibles informantes: “¿Tienes información sobre estos líderes terroristas iraníes? Envíanos un aviso. Podrías optar a una recompensa”, acompañado de los datos de contacto para remitir pistas que conduzcan a su paradero.
Este movimiento tiene lugar en medio de una situación internacional marcada por el conflicto en la región del Golfo Pérsico y una escalada de confrontaciones entre Estados Unidos, Israel e Irán, tras acciones militares y retaliaciones entre estos actores. Aunque el ofrecimiento de recompensa se centra en inteligencia humana, también refleja una estrategia más amplia de presión política y de seguridad contra altos dirigentes iraníes que Washington califica como vinculados a actividades malignas o terroristas.
El centro de la oferta, Mojtaba Jameneí, fue designado recientemente como líder supremo de la república islámica tras la muerte de su predecesor, en un proceso que consolidó la influencia de la línea dura dentro del aparato estatal iraní. La Asamblea de Expertos lo eligió ocho días después de que un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel terminara con la vida de su padre, el anterior ayatolá. Esta sucesión ha profundizado las tensiones entre Teherán y Washington, extendiendo los esfuerzos diplomáticos y de inteligencia más allá de los escenarios tradicionales.
Además de Jameneí, la lista difundida por el programa Rewards for Justice incluye otros nueve individuos, varios de ellos con cargos relevantes en el CGRI, que son considerados por el gobierno estadounidense como responsables o facilitadores de operaciones que ponen en riesgo la seguridad regional e internacional. Las fotografías de seis de estas personas fueron publicadas junto a la recompensa como incentivo para que cualquier ciudadano o entidad proporcione información crucial.
Expertos en seguridad señalan que recompensas de este tipo, aunque no comunes para figuras políticas de tan alto rango, buscan debilitar las redes de liderazgo de gobiernos o instituciones que se perciben como adversarias. El programa de recompensas del Departamento de Estado ha operado durante décadas para perseguir a individuos buscados por terrorismo o crímenes graves, y esta iniciativa resalta la prioridad que Washington otorga a la inteligencia sobre Irán en el escenario actual.
Mientras tanto, el gobierno iraní no ha emitido una respuesta oficial a la oferta de recompensas, aunque se anticipa que podría tildar la medida de injerencista o agresiva, dados los antecedentes de tensiones acumuladas entre ambas naciones a lo largo de años de disputas en política exterior y seguridad internacional.
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