Refuerzan prácticas para garantizar alimentos inocuos y de calidad
CIUDAD DE MÉXICO. – Todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde la producción hasta el servicio final al
CIUDAD DE MÉXICO. – Todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde la producción hasta el servicio final al consumidor, tuvieron un papel determinante para asegurar que los alimentos y bebidas destinados al consumo humano fueran inocuos y de calidad, de acuerdo con los lineamientos difundidos por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios en México, vigentes y aplicables a establecimientos de servicio de alimentos y bebidas en todo el país.
La autoridad sanitaria federal subrayó que las enfermedades transmitidas por alimentos continúan entre los principales problemas de salud pública, ya que se originan, en la mayoría de los casos, por el consumo de productos contaminados. Estas afectaciones impactan con mayor severidad a sectores vulnerables como niñas, niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y población con enfermedades crónicas, aunque el riesgo se extiende a toda la sociedad.
En este contexto, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios recordó que la prevención inicia con el cumplimiento estricto de las Buenas Prácticas de Higiene, las cuales deben observarse en cada etapa del manejo de alimentos y bebidas. La dependencia definió estas prácticas como “el conjunto de principios básicos y prácticas generales de higiene en el proceso de alimentos y bebidas, para consumo humano, que garantizan que los productos se fabriquen en condiciones sanitarias adecuadas y se disminuyan los riesgos para la salud del consumidor”.
La guía de autoverificación difundida por la autoridad sanitaria se diseñó como una herramienta de apoyo para propietarios, administradores, responsables y personal operativo de establecimientos que preparan alimentos para consumo inmediato, comida para llevar o servicio a domicilio. Su objetivo central consiste en facilitar el cumplimiento de la legislación sanitaria vigente y fortalecer la cultura de la prevención de riesgos a la salud.
Entre los aspectos evaluados se encuentran las condiciones físicas de las instalaciones, el estado de equipos y utensilios, la calidad del agua utilizada, el almacenamiento adecuado de materias primas, el control de temperaturas, la limpieza y desinfección de superficies, así como la higiene y salud del personal que manipula alimentos. Cada uno de estos puntos busca reducir la posibilidad de contaminación física, química o biológica.
La autoridad destacó que mantener instalaciones limpias, ventiladas, con iluminación adecuada y libres de fauna nociva resulta indispensable para proteger la salud de los consumidores. De igual forma, el uso correcto de equipos de refrigeración, el control de temperaturas durante la cocción, recalentamiento y conservación de alimentos, así como la prevención de la contaminación cruzada, representan acciones clave dentro de los procesos de preparación.
Otro eje fundamental se relaciona con el personal que labora en las áreas de producción y servicio. La guía establece que quienes manipulan alimentos deben presentarse aseados, con ropa y calzado limpios, uñas recortadas, cabello recogido y sin portar joyas. Además, deben lavarse las manos de manera frecuente y evitar prácticas que comprometan la higiene durante la jornada laboral.
El documento también enfatizó la importancia del manejo adecuado de residuos, el control de plagas, la limpieza diaria de equipos y utensilios, así como la capacitación constante del personal. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios indicó que estas acciones no solo protegen la salud pública, sino que también fortalecen la confianza de la población en los establecimientos de alimentos y bebidas.
Finalmente, la autoridad sanitaria reiteró que la responsabilidad de ofrecer productos inocuos recae en todos los integrantes de la cadena alimentaria. El cumplimiento de las Buenas Prácticas de Higiene no solo previene enfermedades, sino que contribuye a elevar la calidad de los servicios, evitar sanciones y consolidar una cultura de prevención en beneficio de la sociedad.
Consulta la guía: https://bit.ly/4jNxCgv
Foto: Cortesía


















