El pleito casado que sostienen el alcalde de Fresnillo, Javier Torres Rodríguez, y el diputado local Martín Álvarez Casio, se apaga por momentos y luego revive con vigor.
Son constantes los reclamos que hace el legislador al primer edil por lo que considera una mala administración, falta de rendición de cuentas y transparencia, tráfico de influencias, despilfarros y ahora, la nueva, recursos no gastados que significan menos obra pública y Desarrollo social para el municipio.
Uno dice y otro revira. Uno acusa y el otro se defiende con discursos carentes de pruebas, esas mismas que el primero jura tener y que llevará a instancias federales para que auditen la administración.
Y mientras, los fresnillenses se dividen en mantener el voto de confianza a “Javo” Torres y apoyar a Martín, en una confrontación que solo sirve para preparar el ring electoral en el que Fresnillo se está convirtiendo en botín más atractivo del 2027.
RODRIGO UREÑO NECESITA PIES DE PLOMO
El trabajo de los presidentes municipales no es sencillo, pero hacerlo más llevadero se logra con el apoyo de un buen equipo que respalde las ideas e iniciativas, y que avance hacia las metas proyectadas.
Sin embargo, si no se cuenta con un equipo sólido, responsable y comprometido con el proyecto político esa tarea será más complicada, y parece que así le está pasando al alcalde de Jerez Rodrigo Ureño Bañuelos, quien no termina de acomodar las piezas en el ajedrez político y se queda sin argumentos para defender su investidura.
Parece que luego se ha visto obligado a aguantar imposiciones de los partidos que lo postularon, recordemos que llegó vestido de amarillo, pero lo apoyaron los rojos y azules, y los tres exigen una rebanada del pastel, pero esas imposiciones, más que beneficiar representan un perjuicio político, así es que, que no le extrañe que le cierren algunas puertas si a quien manda a tocar primero ni bien lo ven.
LA PRESIÓN DA RESULTADOS
Era cuestión de que los agremiados al SNTSA Sección 39 salieran a las calles para exigir sus derechos y ejercer poquita presión, para que voltearan a verlos, Y es que después de la toma de Ciudad Administrativa, la manifestación de brazos caídos en los hospitales y la marcha de este miércoles, autoridades federales establecieron contacto con el Gobierno del Estado como mediador.
A Norma Castorena, líder del sindicato, ni las muletas le estorbaron para presionar a las autoridades locales y que gestionaran la entrevista con la Federación, para que reconocieran los derechos de poco más de 300 trabajadores que habían sido olvidados… Como se ve que esta forma de presión sí da resultados…


















