La encrucijada de la FIFA: ¿castigar al anfitrión del 2026 o ignorar la ocupación militar?
ESTADOS UNIDOS.- La reciente incursión militar de Estados Unidos en territorio venezolano ha desatado una tormenta no sólo en
ESTADOS UNIDOS.- La reciente incursión militar de Estados Unidos en territorio venezolano ha desatado una tormenta no sólo en las cancillerías internacionales, sino también en las oficinas de la FIFA en Zúrich.
Miles de aficionados y analistas cuestionan si el organismo rector del fútbol mundial aplicará la misma vara que utilizó con Rusia en 2022.
El precedente
En 2022, tras la invasión a Ucrania, la FIFA —en conjunto con la UEFA— no tardó más de 72 horas en suspender a todos los clubes y selecciones rusas de sus competiciones.
Esta decisión dejó a Rusia fuera del Mundial de Qatar y prohibió cualquier evento internacional en su territorio, apelando a la paz y la integridad deportiva.
El conflicto actual: USA vs. Venezuela
Hoy, el escenario se repite con distintos protagonistas. La intervención militar de EE. UU. en Venezuela para la captura de Nicolás Maduro ha puesto a Gianni Infantino en una encrucijada.
Según los Estatutos vigentes de la FIFA, existen tres artículos clave que podrían forzar una sanción:
- Artículo 3 (Derechos Humanos): Compromete a la FIFA a proteger los derechos fundamentales.
- Artículo 14 (Obligaciones de los miembros): Exige neutralidad y comportamiento ético.
- Artículo 16 (Suspensión): Permite al Congreso suspender a un miembro por violaciones graves a los principios de la organización.
“El silencio de la FIFA ante la incursión en Venezuela contrasta con la celeridad del caso ruso”, señalan analistas deportivos.
El factor “Sede Mundial 2026”
A diferencia de Rusia, Estados Unidos es el anfitrión principal de la próxima Copa del Mundo 2026. Una sanción equivalente a la de 2022 implicaría:
- La suspensión de la selección de EE. UU. de la Copa Oro y el Mundial.
- El riesgo inminente de retirar la sede del torneo, lo que provocaría un colapso logístico y financiero multimillonario.
¿Negocio o principios?
La gran pregunta que la FIFA deberá responder en las próximas horas es si sus reglamentos están por encima de los compromisos comerciales.
¿Se atreverá la organización a sancionar al gigante norteamericano y poner en riesgo su producto estrella, el Mundial, o se está ante un caso evidente de justicia selectiva?



















