Ayer, en la Plenaria Municipalista a la que convocó el Gobierno del Estado, quedó entendido que los alcaldes deben alinearse con los proyectos estatales para que lleguen el desarrollo, la prosperidad y las mejores condiciones para sus ciudadanos. De lo contrario, baste recordar cómo les fue a más de tres en este 2025.
Tan sólo para que cerraran bien el año, el gobernador, con el apoyo de su secretaria de Finanzas, Ruth
Angélica Contreras, echó números y vio factible apoyarlos con alrededor de 450 millones de pesos como adelanto de participaciones. Es decir, les hizo un préstamo para que pudieran sacar los pendientes. No es que ese recurso se fuera a fondo perdido, pero de que fue un respiro, lo fue.
Esto obliga a los presidentes municipales a definir estrategias fiscales que no les cuesten más de lo que de manera ordinaria les cuesta administrar a sus municipios porque, de lo contrario, harían un hoyo para tapar otro y terminarían su periodo, en el 2027, con una deuda más grande y pocos puntos que abonen a su trayectoria política.
Las finanzas sanas que tanto ha pregonado el gobernador David Monreal permiten imaginar que, entonces, vienen cosas buenas para Zacatecas. Para todos los municipios y su gente.
El buen manejo financiero, que dejó Ricardo Olivares como secretario de Finanzas y que ha continuado
Ruth Contreras, ha permitido que esa temida deuda no se incremente y que el estado pueda tener buenas calificaciones crediticias y, con ello, mejores oportunidades -para cuando se necesiten-.
Ojalá todos los alcaldes puedan disfrutar de ello y aprendan de ese buen manejo presumido.
Por lo pronto, hoy, alineados en el Mando Único Policial, están obligados a sumarse a la estrategia de paz -ya que no han tenido la capacidad ni financiera ni administrativa para hacerse cargo de su seguridad pública por sí solos- para que las acciones de seguridad lleguen por igual a todo el territorio estatal.
No por nada el regaño del gobernador llegó parejo para todos, aunque algunos hayan hecho importantes esfuerzos para cumplir con sus obligaciones (como Jerez y Cuauhtémoc, por decir un
ejemplo); sin duda, es para que pongan más de su parte y garanticen el éxito de la estrategia de paz en sus demarcaciones.
Ojalá lo que nos espere a todos en 2026, sea mejor… mucho mejor.


















